Puedo ver tu esqueleto
que hacía tiempo olvidé.
Puedo recordar tus entrañas
que entre mis cosas enterré.
En el fondo es tu corazón
son tus venas y es mi casa
lo que nunca olvidaré.
Fue un hogar para mi alma
y un reposo para mi ser,
una cabaña en la montaña
y un iglú hecho de miel.
Me hizo un hombre de la nada,
me hizo ver y
supo comprender.
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