lunes, 14 de noviembre de 2011

No preguntes si no hay respuestas.

Destripas la noche en secuencias de cuarenta minutos
Atiendes a razones
A motivos con luto.

Las garras del monopolio del tiempo perdido
Se incrustan en tu pecho
Mientras dura el expolio que conduce al olvido.

Los tristes párpados que intentas cerrar
Envían tus miserias
Al universo de no mirar.

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